Moradores y líderes comunitarios del municipio de Salcedo reclaman a las autoridades la rehabilitación urgente de la planta de tratamiento de aguas residuales, fuera de servicio desde hace tres años. La avería en el tubo principal que transporta los desechos ha provocado que las aguas contaminadas sean vertidas directamente al río Juana Núñez, afectando el ecosistema y poniendo en riesgo la salud de la población. El problema impacta además el Bosque de la Mujer y los Lagos de Clavijo, espacios que forman parte del circuito ecoturístico local.
El gestor cultural Juan Peña, director del Museo Maguá, calificó la situación como “un crimen ambiental” y denunció que las promesas de reparación por parte del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) y del Ministerio de Medio Ambiente no se han cumplido. Según explicó, el deterioro ha incrementado el mal olor y la contaminación en el área, afectando especies como patos y tortugas que habitan en la zona protegida del Parque Lineal Río Juana Núñez.
Aunque el proyecto de rehabilitación de la planta está contemplado dentro del “Compromiso Nacional para un Pacto por el Agua 2021-2036”, su ejecución está programada entre 2032 y 2036, lo que ha generado frustración entre los residentes de Salcedo. Los comunitarios exigen que se adelanten los trabajos ante el daño ambiental y el riesgo sanitario que representa el vertido constante de aguas negras al río, considerado patrimonio natural de la provincia Hermanas Mirabal.








