Las principales tiendas de Santo Domingo amanecieron este pasado viernes con letreros de descuentos que anunciaban la llegada del Viernes Negro, una fecha ya instalada en el calendario comercial dominicano. Durante un recorrido por distintos establecimientos del Distrito Nacional, se observaron rebajas entre un 20 % y 25 %, además de ofertas adicionales ligadas al uso de tarjetas de crédito que prometían elevar los ahorros hasta un 75 %. Aun así, muchos compradores expresaron sentirse inconformes con los precios actuales.
En varios comercios, clientes y vendedores coincidieron en que las ofertas no lucen tan agresivas como en años anteriores. Algunos consumidores aseguraron no notar diferencias reales en los costos, mientras otros afirmaron que ciertos artículos, como electrodomésticos, mantienen tarifas elevadas pese a la publicidad. Un vendedor que también buscaba realizar compras relató que encontró una lavadora más barata que meses atrás, aunque admitió que la afluencia de personas ha sido menor.
Comerciantes consultados señalaron que el flujo de visitantes se ha mantenido en niveles “normales” y que muchos compradores han preferido comparar precios antes de tomar decisiones. Aunque el Viernes Negro se ha convertido en una tradición local desde hace más de una década, ciudadanos consultados reconocen que la experiencia ha cambiado y que ya no se percibe el entusiasmo ni las aglomeraciones de antaño.








