Varios comercios de origen chino en Santiago, que fueron clausurados por el Ministerio de Viviendas y Edificaciones (MIVED) por violaciones a las normas de construcción y seguridad, mantienen operaciones a través de plataformas digitales y entregas a domicilio, a pesar de exhibir en sus locales los carteles de “Obra Paralizada”. Entre los establecimientos señalados figuran Plaza Astro, Himalaya Supertienda y Decoplax, cuyos espacios físicos permanecen cerrados al público, pero continúan promocionando productos mediante redes sociales.
Residentes de las zonas cercanas indicaron que, además de las ventas virtuales, algunos de estos negocios estarían realizando despachos presenciales de manera informal, lo que representa un desafío directo a las disposiciones oficiales. Las autoridades explicaron que los cierres se produjeron por violaciones a la Ley 687-82 y a los reglamentos R-004 y R-021, que regulan la seguridad estructural, el uso correcto de las edificaciones, la supervisión técnica, las licencias de construcción y las condiciones mínimas para operar establecimientos comerciales.
La situación ha generado impacto en la dinámica comercial de los alrededores, donde comerciantes aseguran que la afluencia de clientes ha disminuido tras las clausuras. Al mismo tiempo, consumidores lamentan la pérdida de espacios donde podían adquirir productos a precios accesibles, mientras crece la preocupación por la continuidad de operaciones informales que podrían poner en riesgo la seguridad y el cumplimiento de la ley.








