La Casa Blanca defendió este lunes los llamados a la oración por parte de líderes estadounidenses en medio de conflictos armados, al asegurar que se trata de un acto legítimo de apoyo a las Fuerzas Armadas. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que invitar a la población a rezar por los militares desplegados en el extranjero es una práctica habitual y un gesto que calificó como “noble”.
Las declaraciones surgen en respuesta a lo expresado por el papa León XIV durante la misa del Domingo de Ramos, donde señaló que Dios no escucha las oraciones de quienes promueven la guerra e hizo un llamado a detener los conflictos y la violencia. El pontífice también exhortó a los líderes a deponer las armas y recordó que la fe no debe ser utilizada para justificar enfrentamientos.
Desde la administración estadounidense se destacó que el país tiene una tradición histórica vinculada a valores religiosos, por lo que consideran natural que tanto presidentes como autoridades militares promuevan la oración en momentos de crisis. Asimismo, indicaron que los propios miembros de las Fuerzas Armadas valoran este tipo de respaldo espiritual durante situaciones de conflicto.








