PARÍS, FRANCIA.- Francia se prepara para una nueva semana de movilizaciones, bloqueos estudiantiles y una huelga general convocada para el jueves 5 de noviembre, pese a la reducción de participantes y de incidentes registrada durante el tercer sábado consecutivo de protestas nacionales contra el deterioro de los servicios públicos y la pérdida del poder adquisitivo.
El regreso a las aulas, después de 15 días de vacaciones de otoño, amenaza con reactivar las manifestaciones que comenzaron a finales de septiembre en centros educativos y que posteriormente se extendieron a otros sectores de la sociedad francesa.
Las principales organizaciones estudiantiles han convocado bloqueos de institutos y universidades a partir del martes, mientras que agrupaciones como Les Lycéens plantean iniciar las acciones desde este lunes.
El movimiento también prevé incorporarse a la huelga general del jueves, organizada por sindicatos franceses y respaldada por colectivos como los trabajadores ferroviarios.
Estudiantes reclaman 10,000 millones de euros para educación
Uno de los principales motivos de la movilización es la exigencia de una inversión de 10,000 millones de euros para atender las deficiencias del sistema público de enseñanza.
Los estudiantes consideran insuficientes las medidas anunciadas por el Gobierno del presidente Emmanuel Macron, entre ellas la reducción del número de alumnos por aula, nuevas contrataciones de docentes y modificaciones a Parcoursup, la plataforma de admisión a la educación superior.
La portavoz de Union étudiante, Sabrine Kharbach, afirmó este domingo a la cadena pública Franceinfo que las principales demandas del movimiento siguen sin respuesta.
Las organizaciones estudiantiles también cuestionan las restricciones impuestas a las manifestaciones y acusan al Ejecutivo de intentar debilitar la movilización mediante medidas que, según denuncian, generan desorganización entre los participantes.
Gobierno anuncia atención a 200 centros con mayores deficiencias
Ante la proximidad del regreso a clases, el primer ministro Sébastien Lecornu solicitó al ministro de Educación, Édouard Geffray, que procure una respuesta rápida de las autoridades regionales a las necesidades de los 200 centros educativos con mayores problemas.
La instrucción fue comunicada este domingo por fuentes próximas al jefe del Gobierno a varios medios franceses.
Para identificar las prioridades, las autoridades utilizarán la información recopilada mediante una plataforma digital habilitada a principios de octubre, donde los estudiantes pudieron presentar sus reclamaciones sobre las condiciones de los establecimientos educativos.
La medida forma parte de los intentos del Ejecutivo por reducir la tensión antes de que se reanuden las actividades académicas.
Manifestaciones pierden fuerza, pero dejan cientos de detenidos
El panorama de movilización mostró una disminución significativa durante las protestas del sábado 31 de octubre.
Según las cifras oficiales, aproximadamente 320,000 personas participaron en las manifestaciones, frente a las 550,000 registradas durante la jornada anterior.
También se redujo el número de arrestos. Las autoridades contabilizaron 779 detenciones entre las protestas y los incidentes relacionados con la noche de Halloween, una cifra inferior a las 1,314 del sábado precedente y las 2,628 del 17 de octubre.
El Gobierno atribuyó parte de la disminución de los altercados al despliegue de un amplio dispositivo policial y a las restricciones de circulación establecidas en varias ciudades.
Estas medidas también buscaban prevenir posibles acciones violentas durante Halloween, después de que pequeños grupos de extrema izquierda y otros colectivos radicalizados difundieran convocatorias a través de redes sociales.
Ataque incendiario contra gendarmes provoca investigación
Pese a la reducción general de los incidentes, las autoridades reportaron 116 agentes heridos en todo el territorio francés durante la jornada del sábado.
Uno de los episodios más graves ocurrió en París, donde un artefacto incendiario fue lanzado contra miembros de la Gendarmería y provocó que el uniforme de al menos uno de los agentes se incendiara.
El afectado sufrió heridas leves, aunque el ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó el ataque como una tentativa de homicidio.
La Fiscalía de París anunció este domingo la apertura de una investigación para esclarecer las circunstancias del hecho.
El incidente se produjo en una jornada que, en términos generales, las autoridades consideraron más tranquila que las anteriores, aunque el ministro condenó la violencia protagonizada por determinados participantes.
El Ejecutivo reconoce fallos durante las protestas anteriores
La disminución de la participación ha ofrecido cierto alivio al Gobierno francés, que continúa bajo presión por los disturbios registrados el 17 de octubre.
Fuentes gubernamentales consultadas este domingo por BFMTV reconocieron que durante aquella jornada existió un fallo de anticipación que contribuyó a una grave crisis de orden público.
Las mismas fuentes señalaron que el Ejecutivo afrontará los próximos días con prudencia y vigilancia, consciente de que la reducción de manifestantes no significa necesariamente el final del conflicto.
Las protestas, iniciadas por el deterioro de la educación pública, incorporaron progresivamente otras reivindicaciones relacionadas con el encarecimiento de la vida y los recortes en los servicios públicos.
Con las organizaciones estudiantiles dispuestas a retomar los bloqueos y los sindicatos preparando una nueva huelga general, la evolución del movimiento dependerá en buena medida de la respuesta del Gobierno a las demandas que permanecen pendientes.
Crédito: EFE








