RÍO DE JANEIRO.- Brasil abrió este domingo los colegios electorales para una segunda vuelta presidencial que enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva con el opositor Flávio Bolsonaro, en una contienda marcada por la polarización política y unos sondeos que sitúan a ambos candidatos dentro del margen de error.
Unos 158,7 millones de electores están convocados a las urnas para escoger al próximo presidente del país. La jornada también incluye la elección de seis gobernadores regionales y se desarrolla entre llamados de ambos aspirantes a participar y mensajes contrapuestos sobre el rumbo de la nación.
Los centros de votación abrieron a las 8:00 de la mañana, hora local, y tienen previsto cerrar a las 5:00 de la tarde. Las autoridades electorales permitirán votar a quienes permanezcan en las filas al momento del cierre, mientras que en el extranjero se registraron alrededor de 919.000 brasileños para participar en los comicios.
La abstención es otro de los factores bajo observación. En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, alcanzó el 21,08 %, el nivel más alto registrado desde 1998.
Mensajes enfrentados en las urnas
Lula votó en una escuela de São Bernardo do Campo, municipio cercano a São Paulo, y llamó a defender los avances alcanzados por la población. Durante sus declaraciones, planteó la elección como una decisión sobre los símbolos nacionales y cuestionó a quienes, según dijo, pretenden gobernar bajo la influencia de la bandera estadounidense.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, había votado aproximadamente una hora antes en Río de Janeiro. El candidato opositor afirmó que la esperanza de los brasileños se había transformado en miedo y pidió acudir a las urnas, independientemente de las condiciones climáticas.
El aspirante también criticó la gestión de Lula y sostuvo que el país necesita cambiar de rumbo. Entre sus argumentos mencionó la inseguridad y las dificultades económicas que, según su planteamiento, afectan a los ciudadanos.
Una contienda estrecha
Los resultados de la primera vuelta mostraron una diferencia limitada entre los dos candidatos. Flávio Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos, equivalentes a 56,1 millones de sufragios, mientras que Lula alcanzó el 45,16 %, con unos 53,8 millones.
Las encuestas difundidas el sábado por Datafolha y Quaest situaron a Bolsonaro con el 51 % de los votos válidos frente al 49 % de Lula. Sin embargo, la diferencia se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales señalado para los sondeos, por lo que las mediciones reflejan un escenario de empate técnico.
São Paulo concentra la mayor proporción del electorado, con el 21,5 % de los votantes. Le siguen Minas Gerais, con el 10,3 %; Río de Janeiro, con el 8 %; Bahía, con el 7 %, y Paraná, con el 5,4 %.
La campaña estuvo marcada por acusaciones de corrupción, insultos y circulación de noticias falsas entre los dos sectores políticos. La confrontación se intensificó durante la segunda vuelta, en la que ambos candidatos protagonizaron los dos debates celebrados durante esta etapa.
Una votante de 89 años reivindica su derecho ciudadano
En Manaos, Maria José Vieira da Silva, una brasileña de 89 años y biznieta de personas esclavizadas, acudió a votar pese a sus dificultades de movilidad. Aunque por su edad ya no está obligada legalmente a participar, aseguró que seguiría ejerciendo su derecho mientras pudiera hacerlo.
«Soy ciudadana brasileña y mientras esté viva y pueda andar, voy a votar», expresó después de sufragar en el colegio Nossa Senhora Auxiliadora.
La mujer llegó temprano acompañada por su sobrina Keilah Fonseca y votó sin contratiempos. Ambas pertenecen a la comunidad de São Benedito, reconocida oficialmente en 2013 y considerada el primer quilombo urbano de la Amazonía y el segundo de Brasil.
Los quilombos son comunidades vinculadas históricamente con descendientes de personas esclavizadas que conservaron formas propias de organización y tradiciones culturales. El de São Benedito reúne a 145 familias descendientes de Maria Severa Nascimento Fonseca, quien llegó a Manaos desde Alcântara, en el estado de Maranhão, a finales del siglo XIX.
La jornada electoral definirá quién asumirá la Presidencia de Brasil tras una campaña de fuerte confrontación política y una primera vuelta que dejó a los dos aspirantes separados por menos de dos puntos porcentuales.
Crédito: EFE








