SANTO DOMINGO.- Un túnel subterráneo de aproximadamente tres kilómetros de longitud y más de 10 metros de profundidad se construye para conducir las aguas de lluvia desde la avenida Gregorio Luperón hasta el mar Caribe, como parte de un proyecto destinado a reducir las inundaciones que afectan esta vía del Distrito Nacional.
El presidente Luis Abinader supervisó la noche de este jueves el avance de los trabajos, financiados con recursos provenientes de la renegociación del contrato con Aerodom. Durante el recorrido, recibió explicaciones sobre el diseño de ingeniería, las características técnicas de la infraestructura y las medidas de seguridad aplicadas en la construcción.
El ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, explicó que la intervención busca mejorar la capacidad de drenaje de la avenida Luperón y conectar sectores aledaños, incluidos puntos de Herrera y de la avenida Anacaona.
La estructura tendrá un diámetro aproximado de cinco metros y permitirá transportar el agua captada en la superficie hasta su punto de descarga, ubicado en el mar Caribe, en la zona de Manresa. El sistema estará destinado exclusivamente a aguas pluviales, sin recibir aguas residuales.
Para ejecutar la galería subterránea se utiliza una máquina fresadora especializada que perfora el terreno. Estrella indicó que los trabajos avanzan mediante varios frentes simultáneos para agilizar la construcción, aunque la fecha de terminación dependerá de las condiciones que se encuentren durante la excavación.
Abinader manifestó su satisfacción con el ritmo de ejecución, el método constructivo y las medidas de seguridad, tras revisar junto al titular de Obras Públicas el desarrollo de la obra.
La primera etapa abarca el tramo comprendido entre el entorno de la Plaza de la Bandera y el malecón. En una fase posterior, el Gobierno contempla extender el sistema hacia otros puntos de la capital para ampliar la captación y conducción de las aguas pluviales.
El proyecto se integra a las intervenciones de infraestructura impulsadas para mejorar el drenaje urbano en el Gran Santo Domingo y reducir los efectos de las lluvias sobre el tránsito vehicular y las actividades cotidianas. Su funcionamiento dependerá de la capacidad del sistema para captar y evacuar el agua durante los episodios de precipitaciones.








