SANTO DOMINGO.- Más de 50 calles y avenidas de la provincia de Santiago han sido intervenidas por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) como parte de un operativo destinado a mejorar los registros de aguas residuales y reducir los riesgos que representan las tapas faltantes o desniveladas para conductores y peatones.
La institución ha colocado más de 500 tapas, mediante una inversión aproximada de RD$60 millones, informó su director general, Andrés Cueto.
El operativo comenzó en la avenida Juan Pablo Duarte y se ha extendido a importantes arterias de Santiago y otros sectores de la provincia. Entre las vías intervenidas figuran las avenidas Estrella Sadhalá, 27 de Febrero, Antonio Guzmán, Hispanoamericana, José Núñez de Cáceres, Olímpica y Francisco Augusto Lora.
También han sido realizados trabajos en Santiago Oeste, específicamente en las avenidas Tamboril, Máximo Castro y San Fernando, además de los sectores La Gloria, San Lorenzo y Don Jaime.
Las labores continúan actualmente en puntos como la avenida Yaput Dumit, la carretera Arroyo Hondo, carretera Las Flores, Valle Verde y Los Jazmines.
Uno de los componentes de la intervención consiste en elevar los registros de aguas residuales hasta el nivel de la superficie de las vías, con el propósito de evitar obstáculos que puedan afectar la circulación y provocar daños a los vehículos.
Para las principales arterias, donde existe mayor flujo vehicular, Coraasan utiliza tapas fabricadas en hierro con resina, provistas de bisagra integrada o tornillos de seguridad que requieren una llave especial. En zonas con menor circulación se colocan tapas de fibra de vidrio de 20 y 21 pulgadas con sistema de tornillo.
Los mecanismos de seguridad buscan reducir la sustracción de estas estructuras, un problema que puede dejar registros abiertos y generar situaciones de peligro para quienes transitan por las vías.
Cueto llamó a la ciudadanía a vigilar y denunciar la sustracción de las tapas, al advertir que su desaparición no solo representa una pérdida para la infraestructura pública, sino que también puede provocar obstrucciones en el sistema de aguas residuales y aumentar los riesgos en las calles.
La institución sostiene que la intervención forma parte de las acciones dirigidas a mejorar las condiciones de las vías donde existen registros sanitarios y garantizar una circulación más segura para conductores y demás usuarios.








