Santo Domingo.-
La proporción de jóvenes dominicanos que no estudian ni trabajan se redujo en casi 12 puntos porcentuales desde 2020, hasta situarse en 16.59 % durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del Banco Central.
El descenso implica que más de 200,000 jóvenes se incorporaron a espacios educativos o laborales en los últimos cinco años. Con el nuevo registro, el país también queda por debajo del 18.03 % observado en 2019, antes de la disrupción provocada por la pandemia en los mercados laborales y educativos.
Uno de los cambios asociados a este comportamiento es la evolución del empleo juvenil. Las cifras presentadas por las autoridades muestran que la tasa de desempleo entre los jóvenes pasó de 15.7 % en 2019 a 12.4 % en 2025, una reducción de más de tres puntos porcentuales.
El avance educativo también ha ampliado las vías de incorporación de esta población. Actualmente, más de 861,860 estudiantes cursan el bachillerato, incluidos 98,485 en la modalidad técnico-profesional, mientras las extensiones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo han llevado la oferta universitaria a distintas zonas del país.
En la formación para el empleo, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional amplió su presencia con más de 47 nuevos centros, y el Instituto Tecnológico de Las Américas incorporó ocho centros adicionales. A esto se suman programas de becas que han permitido a miles de jóvenes acceder a carreras universitarias, capacitación técnica y estudios en el extranjero, con mayor énfasis en áreas STEM y competencias requeridas por las empresas.
El programa Oportunidad 14-24, dirigido a jóvenes que se encuentran fuera del sistema educativo o del mercado laboral, figura entre las iniciativas señaladas por el Gobierno como parte de esta transformación. Según los datos oficiales, el programa ha graduado a más de 35,000 jóvenes.
La tendencia dominicana también aparece reflejada en el análisis regional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), contenido en el documento Entre la escuela y el trabajo. Las autoridades sostienen que esa evaluación, elaborada con una metodología distinta, confirma una reducción significativa de los jóvenes que permanecen fuera de ambos espacios y sitúa a República Dominicana entre los países latinoamericanos con mejores resultados en este indicador.
Más allá de la cifra nacional, la evolución del fenómeno ofrece una señal relevante sobre la transición de los jóvenes hacia la educación y el empleo: reducir la población “nini” significa disminuir el número de personas que permanecen fuera de los dos principales espacios de formación, experiencia e inserción económica durante una etapa decisiva de su vida.








