El riesgo de inundaciones repentinas llevó este martes al Centro de Operaciones de Emergencias (COE) a colocar bajo alerta verde a Santo Domingo, el Distrito Nacional y San Cristóbal, ante el pronóstico de lluvias que podrían intensificarse durante la tarde.
La medida responde a la combinación de una onda tropical y el arrastre de humedad provocado por el viento, condiciones que favorecerán el desarrollo de nublados capaces de generar aguaceros de moderados a fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento.
San Cristóbal y el Gran Santo Domingo concentran las previsiones de mayores acumulados, aunque el deterioro del tiempo también alcanzará sectores de La Altagracia, El Seibo, Hato Mayor, La Romana, Monte Plata y San José de Ocoa, entre otras provincias.
El principal riesgo para las comunidades situadas en zonas vulnerables está relacionado con el aumento repentino del caudal de ríos, arroyos y cañadas, además de posibles inundaciones urbanas. Por esa razón, el COE exhortó a evitar el cruce de cursos de agua cuando presenten un volumen elevado y a mantenerse alejados de áreas susceptibles a desbordamientos.
La población también fue llamada a seguir los avisos de los organismos oficiales y a mantener comunicación con la Defensa Civil, Cruz Roja, Fuerzas Armadas, Policía Nacional y cuerpos de bomberos. Las autoridades recomendaron, además, abstenerse de acudir a balnearios ubicados en las provincias bajo alerta mientras persistan las condiciones adversas.
El escenario meteorológico también presenta restricciones para las actividades marítimas. El COE recomendó a las embarcaciones pequeñas y frágiles navegar con precaución en la costa caribeña, particularmente en aguas situadas al sur y suroeste de Pedernales, donde se esperan vientos y oleaje anormales.
La alerta verde, establecida bajo las disposiciones de la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos, supone la posibilidad de que un fenómeno potencialmente peligroso genere efectos sobre la población. En este caso, las autoridades mantienen el monitoreo de la evolución de las lluvias y sus posibles consecuencias.
La recomendación central para las zonas bajo vigilancia es actuar antes de que se produzcan las emergencias: mantenerse atentos a los boletines meteorológicos, identificar posibles rutas de evacuación y evitar desplazamientos innecesarios durante los períodos de mayor actividad de lluvias.








