República Dominicana volvió a marcar un hito en su sistema energético al alcanzar este lunes la mayor demanda eléctrica registrada en su historia. El Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) abasteció una potencia instantánea de 4,203 megavatios (MW) a las 8:56 de la noche, estableciendo un nuevo récord de consumo sin que se reportaran afectaciones en el suministro.
La nueva cifra representa el cuarto máximo histórico consecutivo alcanzado durante julio, una tendencia que refleja el aumento sostenido del consumo de electricidad en el país. De acuerdo con el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, el comportamiento era esperado debido al incremento de las temperaturas propias de la temporada de verano y al mayor uso de equipos de climatización, factores que se combinan con el dinamismo que mantiene la actividad económica.
El récord más reciente superó los 4,195.26 MW registrados el pasado 23 de julio. Antes de esa marca, el sistema ya había alcanzado otros dos máximos históricos en el mismo mes, con 4,166.52 MW el 16 de julio y posteriormente 4,185.11 MW, evidenciando una escalada continua en la demanda nacional de energía.
Santos indicó, a través de su cuenta en la red social X, que el comportamiento del consumo podría mantenerse durante las próximas semanas e incluso extenderse a agosto y septiembre, meses en los que tradicionalmente se registra una mayor presión sobre el sistema eléctrico por las elevadas temperaturas y el incremento en el uso de aires acondicionados y otros equipos de refrigeración.
El titular de Energía y Minas atribuyó la capacidad de respuesta del SENI al fortalecimiento de la infraestructura de generación desarrollado en los últimos años. Según explicó, las inversiones realizadas para ampliar y diversificar la matriz energética han permitido que el sistema atienda los nuevos niveles de demanda sin comprometer la estabilidad del servicio.
El desempeño del sistema ocurre en un contexto de crecimiento del consumo energético asociado a la expansión de distintos sectores productivos y comerciales, un comportamiento que las autoridades prevén continuará impulsando nuevos picos de demanda durante el resto de la temporada de verano.








