La investigación sobre el accidente aéreo ocurrido en el Aeropuerto Internacional de La Romana entrará en una etapa clave con el traslado a Estados Unidos de la caja negra de la aeronave siniestrada, considerada la principal evidencia para reconstruir los últimos minutos del vuelo y determinar las causas exactas de la tragedia.
Fuentes vinculadas al proceso investigativo revelaron que el dispositivo de registro de vuelo será enviado en los próximos días por una comisión técnica de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA), encabezada por el general retirado Pedro Alberto Peña.
Aunque las autoridades no han precisado la fecha del traslado, se confirmó que el análisis será realizado por especialistas de organismos internacionales y de la propia empresa fabricante de la aeronave.
El envío de la caja negra constituye uno de los pasos más relevantes de la investigación desarrollada conjuntamente por la CIAA y el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), entidades encargadas de establecer las causas probables del accidente ocurrido el pasado domingo dentro del perímetro aeroportuario de La Romana.
La importancia del registrador de vuelo radica en que almacena información esencial, incluyendo parámetros técnicos de la aeronave y las comunicaciones entre la tripulación y la torre de control.
Los datos contenidos en el dispositivo podrían ofrecer respuestas definitivas sobre la emergencia reportada por los pilotos poco después del despegue y sobre los acontecimientos que culminaron con el desplome del avión.
Uno de los elementos que más ha llamado la atención de los investigadores es que, pese a la magnitud del impacto y al incendio que prácticamente destruyó la aeronave Gulfstream G200, la caja negra fue localizada en condiciones que permitirían la recuperación de la información almacenada.
La fuente consultada explicó que los técnicos concentraron gran parte de sus esfuerzos en localizar y recuperar el dispositivo, conscientes de que constituye una herramienta fundamental para reconstruir cronológicamente los hechos previos al siniestro.
Mientras se coordinan los preparativos para el envío del registrador de vuelo, los especialistas de la CIAA continúan realizando levantamientos de evidencias en la zona del accidente, recopilando fragmentos de la aeronave y documentando cada elemento encontrado en la escena.
Los investigadores trabajan en la recolección de huellas, piezas estructurales y componentes mecánicos que permitan establecer una secuencia precisa de los acontecimientos.
De acuerdo con las informaciones obtenidas, una de las etapas más relevantes del proceso será el análisis de las comunicaciones registradas entre la tripulación y los controladores aéreos, así como la evaluación de los datos técnicos almacenados durante el vuelo.
Las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis y buscan determinar si el accidente fue provocado por una falla mecánica, un problema operacional, una emergencia técnica imprevista o cualquier otra circunstancia que obligara a los pilotos a intentar un retorno de emergencia al aeropuerto.
En el accidente fallecieron el piloto Erick Diago y el copiloto Rudy Gahasal durante una maniobra fallida de aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de La Romana.








