El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que Haití atraviesa una de sus peores crisis, marcada por la violencia de grupos armados, el hambre y el recorte de la cooperación internacional. Con el 90 % de Puerto Príncipe bajo control de pandillas, los agricultores no logran llevar sus productos al mercado, lo que dispara los precios de los alimentos y agrava la desnutrición. Actualmente, más de la mitad de la población no tiene suficiente para comer y 1.3 millones de personas han sido desplazadas, muchas de ellas niños que sufren altos niveles de desnutrición.
La falta de fondos obligó al PMA a suspender la entrega de comidas calientes a familias desplazadas y a reducir sus operaciones, mientras que Médicos Sin Fronteras denunció que hasta un 80 % de los centros de salud en la capital están fuera de servicio. En los primeros seis meses de 2025, más de 2,600 sobrevivientes de violencia sexual fueron atendidos, en un contexto donde la inseguridad y los ataques a instalaciones sanitarias se multiplican.
Organismos internacionales han hecho un llamado urgente a la comunidad mundial para apoyar con recursos y reforzar la protección de la infancia, ya que niños y niñas enfrentan riesgos crecientes de trata, reclutamiento y explotación. Según las agencias, Haití se encuentra en una encrucijada que requiere acciones inmediatas para evitar un colapso mayor de su sistema social, alimentario y sanitario.








