Una controversial propuesta del Partido Republicano en Estados Unidos amenaza con dejar sin seguro médico a más de 11 millones de personas, incluyendo niños, inmigrantes y personas de bajos recursos. El proyecto, conocido como el “Gran y Hermoso Proyecto de Ley”, busca recortar progresivamente fondos destinados a Medicaid, el Programa de Seguro Médico Infantil y el plan de salud conocido como Obamacare.
Entre las medidas contempladas están el endurecimiento de los procesos de verificación de ingresos y residencia, la imposición de requisitos laborales para acceder a la cobertura, y la restricción del acceso a inmigrantes, incluso aquellos con estatus legal. También se permitiría a los estados retrasar la inscripción de menores cuyos padres estén atrasados en los pagos. En estados como Texas, medidas similares ya provocaron en el pasado la pérdida masiva de cobertura, especialmente entre niños.
Organizaciones de salud advierten que muchos perderán sus seguros no por falta de elegibilidad, sino por errores burocráticos, trabas administrativas o falta de acceso a medios para cumplir con los nuevos requisitos. Algunos estados ya han tomado medidas anticipadas: California congeló la inscripción de inmigrantes y en Illinois se suspendieron programas estatales de cobertura médica para este grupo. Si la ley entra en vigor, representará un retroceso significativo en los avances logrados en la cobertura sanitaria de los estadounidenses en la última década.








