Más de 4,000 personas han sido asesinadas en Haití en lo que va de 2025, según datos alarmantes ofrecidos por la ONU. La Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH) reportó un incremento del 24 % en los homicidios con respecto al año pasado, con más de 370 mujeres y cerca de 90 menores entre las víctimas. A esto se suma la cifra récord de 1.3 millones de desplazados internos, resultado del control casi total que ejercen las bandas criminales en Puerto Príncipe y otras regiones del país.
El secretario general adjunto de la ONU, Miroslav Jenča, advirtió que la capital haitiana se encuentra prácticamente paralizada y aislada por estas bandas, y que, de no mediar una intervención más decidida de la comunidad internacional, el colapso completo del Estado podría convertirse en una realidad. La situación también pone en riesgo la viabilidad de las elecciones previstas para febrero de 2026.
Además, se ha registrado un aumento de grupos parapoliciales de autodefensa ante la ausencia del Estado, mientras que la repatriación forzosa de migrantes haitianos desde otros países sigue agravando la crisis humanitaria. En contraste, una decisión judicial en Estados Unidos ha dado un respiro a haitianos amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS), al bloquear intentos de eliminar esa protección migratoria.








