Meta enfrenta desde este miércoles un juicio federal en California por las acusaciones de una coalición de 29 estados de Estados Unidos, que sostiene que la compañía diseñó Instagram y Facebook para generar comportamientos adictivos entre niños y adolescentes.
El proceso comenzó con la selección del jurado en un tribunal federal de Oakland y representa uno de los principales desafíos legales para la empresa de Mark Zuckerberg por el diseño de sus plataformas y el impacto que estas pueden tener sobre los usuarios menores de edad.
La demanda fue presentada en 2023 y está encabezada por California, Arizona y Colorado. Los estados sostienen que Meta incorporó funciones que favorecen el uso compulsivo de sus redes sociales y que, al mismo tiempo, ocultó o minimizó ante el público los riesgos asociados con ese diseño.
La coalición acusa a la compañía de infringir distintas leyes federales y estatales, incluida la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea (COPPA), que establece obligaciones relacionadas con la recopilación de información personal de menores de 13 años y reconoce a sus padres determinados controles sobre esos datos.
El fiscal general de California, Rob Bonta, defendió la acción judicial y afirmó que la protección de los menores constituye una de las responsabilidades centrales de su oficina. Según el funcionario, la demanda sostiene que Meta colocó sus intereses económicos por encima de la seguridad de los niños.
Meta llega al juicio tras varios reveses
La compañía llega al proceso después de que distintos tribunales rechazaran sus intentos de frenar la demanda. En 2024, la coalición de estados consiguió que fuera bloqueada una solicitud de Meta para desestimar el caso.
Más recientemente, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito rechazó una petición de la empresa para retrasar el comienzo del juicio, cuyo calendario contempla la presentación de los argumentos iniciales a partir del 18 de agosto.
El caso también se desarrolla en un contexto de creciente presión judicial contra las principales plataformas digitales. Meta, Google, TikTok y otras compañías enfrentan miles de demandas relacionadas con acusaciones de haber diseñado productos capaces de generar patrones de uso adictivo entre niños y jóvenes.
Un antecedente reciente podría tener especial relevancia para el proceso. La semana pasada, un tribunal de distrito de Nuevo México ordenó a Meta pagar 567 millones de dólares a un fondo destinado a programas de reparación relacionados con la salud mental de los jóvenes, tras concluir que determinadas prácticas de la compañía perjudicaban la salud y seguridad de los adolescentes.
La empresa es la primera de las grandes plataformas que llega a juicio en el proceso impulsado conjuntamente por los estados. Google, ByteDance —matriz de TikTok— y Snap también enfrentan demandas con acusaciones similares.
El litigio podría convertirse en un punto de referencia para determinar hasta dónde llega la responsabilidad de las compañías tecnológicas sobre las consecuencias del diseño de sus plataformas, particularmente cuando sus productos están dirigidos o resultan accesibles a millones de usuarios menores de edad.



