SANTO DOMINGO.- Un paquete destinado a Canadá quedó bajo investigación de las autoridades dominicanas luego de que una inspección en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) permitiera descubrir una sustancia presumiblemente cocaína, escondida dentro de una pieza automotriz modificada para dificultar su detección.
El envío tenía como destino la ciudad de Scarborough, en la provincia canadiense de Ontario, y había sido tramitado mediante una empresa de mensajería internacional. En el manifiesto de carga figuraba como remitente una mujer con supuesta residencia en Campo Lindo, Santo Domingo, mientras que la destinataria era otra mujer domiciliada en Canadá.
La operación se desarrolló en la terminal de carga del aeropuerto, ubicado en Boca Chica, donde agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), junto con representantes del Ministerio Público y personal del Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), realizaban labores de inspección.
Las primeras señales de irregularidad surgieron al examinar una caja de cartón cuyo contenido presentó imágenes sospechosas durante los controles de seguridad. La revisión, en la que también participaron unidades caninas, motivó la activación del procedimiento correspondiente para verificar la mercancía.
Dentro del embalaje había un eje de transmisión manual, una pieza utilizada en vehículos que había sido aprovechada para esconder la sustancia en su estructura metálica. Fue necesario emplear sierras y otros equipos especializados para abrir el componente y dejar al descubierto el material, que se encontraba sellado herméticamente.
El hallazgo abrió una investigación sobre las personas vinculadas al envío y la posible utilización de repuestos automotrices para transportar drogas fuera del territorio dominicano. Las autoridades buscan establecer responsabilidades e identificar a los integrantes de la presunta red relacionada con esta modalidad de tráfico internacional.
La DNCD señaló que sus investigaciones abarcan operaciones orientadas a introducir sustancias ilícitas en mercados como Estados Unidos, Europa y Canadá, mediante cargamentos que aparentan contener mercancías convencionales.
Por el momento, no se ha informado sobre personas detenidas ni se ha establecido públicamente la cantidad de sustancia encontrada. El material incautado fue remitido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), encargado de determinar mediante análisis su composición y peso exacto.
El caso pone de relieve el uso de compartimientos ocultos en objetos de apariencia comercial para intentar trasladar sustancias ilícitas a través de servicios internacionales de paquetería, una modalidad que exige inspecciones capaces de detectar alteraciones en mercancías aparentemente ordinarias.








