La jueza Fátima Veloz impuso una medida de coerción contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, tras el colapso del techo de la discoteca Jet Set que dejó 236 fallecidos y más de 180 heridos. La decisión incluye una garantía económica de 50 millones de pesos, impedimento de salida del país y presentación periódica ante el tribunal, en el marco de un proceso declarado complejo.
En su motivación, la magistrada sostuvo que no procedía imponer prisión preventiva, como solicitó el Ministerio Público, debido al arraigo demostrado por los imputados, la baja expectativa de pena por el delito de homicidio involuntario (de 3 meses a 2 años de prisión) y la falta de elementos que evidencien intento de fuga o entorpecimiento del proceso. La jueza también descartó una imputación firme contra Maribel Espaillat por presunta coacción a testigos, al no encontrar pruebas contundentes.
La decisión enfatiza que la medida tiene carácter cautelar y no prejuzga sobre la culpabilidad de los encartados. Además, se hizo una crítica implícita al Código Penal dominicano por su antigüedad y desactualización frente a la complejidad de los delitos modernos. El proceso judicial continuará bajo la calificación provisional de homicidio involuntario conforme al artículo 319 del Código Penal.







