El Comité Olímpico Australiano (COA) ha salido en defensa de Rachael Gunn, una controvertida competidora en las pruebas de breaking en los Juegos Olímpicos de París, tras la aparición de una petición anónima en internet que solicita una disculpa por su actuación. El COA calificó la petición como «vejatoria, engañosa y hostigadora», y ha exigido su retirada inmediata.
El pasado fin de semana, el breaking debutó como disciplina olímpica, generando gran atención mediática. Una de las actuaciones más comentadas fue la de Rachael Gunn, conocida como «Raygun». Gunn, de 36 años y profesora universitaria en Sydney, realizó una rutina que incluyó una «danza de canguro» y otros movimientos que fueron duramente criticados, recibiendo cero puntos por parte de los jueces. Las redes sociales no tardaron en inundarse de críticas crueles y parodias de su actuación, lo que culminó en una petición anónima en el sitio change.org que cuestionaba tanto a Gunn como a los dirigentes deportivos de Australia.
Ante esta situación, Matt Carroll, director general del COA, envió una carta al sitio web exigiendo la eliminación de la petición, argumentando que contiene «numerosas falsedades diseñadas para engendrar odio contra una deportista que fue seleccionada para la delegación olímpica australiana mediante un evento transparente e independiente». Carroll añadió que esta campaña de difamación equivale a «hostigamiento, acoso y difamación», y enfatizó que ninguna deportista olímpica debería ser sometida a tal trato.
Las críticas en internet también sugirieron que el torneo clasificatorio de Oceanía, realizado en Sydney en octubre, fue manipulado para favorecer a Gunn. Sin embargo, el COA desmintió estas acusaciones, explicando que el torneo se llevó a cabo bajo el sistema establecido por la Federación Mundial de Danza Deportiva y fue aprobado por el Comité Olímpico Internacional. Además, el panel de jueces, compuesto por nueve miembros internacionales independientes, fue seleccionado por la Federación.
El COA también refutó los rumores que afirmaban que Gunn y su marido, Samuel Free, ocupaban puestos de influencia en las organizaciones de breaking en Australia, aclarando que Gunn simplemente ganó su lugar en el equipo olímpico a través de su desempeño en el evento clasificatorio.
Finalmente, se destacó que los Juegos de París 2024 podrían ser la primera y última aparición del breaking en los Juegos Olímpicos, ya que la disciplina no está incluida en el programa para Los Ángeles 2028 y es poco probable que se incluya en Brisbane 2032.








