BROOKLYN, NUEVA YORK.- El juicio federal contra los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Leandro Ortiz, acusados de participar en un esquema de manipulación de lanzamientos para favorecer apuestas deportivas, seguirá adelante sin el aplazamiento solicitado por sus abogados, luego de que la jueza Kiyo A. Matsumoto rechazara la petición de la defensa.
La magistrada, que dirige el proceso en el tribunal federal de Brooklyn, consideró que el cambio en las reglas federales de evidencia previsto para entrar en vigor el 1 de diciembre no justifica modificar el calendario. La Fiscalía estima que el juicio tendrá una duración de entre tres semanas y un mes, por lo que se espera que el veredicto pueda conocerse a mediados o finales de noviembre de 2026.
Clase y Ortiz, ambos vinculados a los Cleveland Guardians, enfrentan cargos por conspiración para cometer fraude electrónico, fraude de servicios honestos, soborno deportivo y lavado de dinero. De ser declarados culpables, podrían recibir penas de hasta 20 años por fraude electrónico y lavado de dinero, y hasta cinco años por soborno deportivo.
La acusación: lanzamientos manipulados y apuestas millonarias
La Fiscalía sostiene que Clase, de 28 años y reconocido como uno de los mejores cerradores del béisbol, manipuló al menos 18 lanzamientos en 17 partidos disputados entre el 19 de mayo de 2023 y el 28 de mayo de 2025.
Según la acusación, el relevista habría lanzado bolas intencionalmente o advertido previamente a los apostadores cuando realizaría lanzamientos de menor velocidad, información que les permitía apostar sobre resultados específicos.
Los fiscales alegan que Clase compartía esos datos con Robinson Vásquez Germosen y Luis Arismendy Paca Méndez mediante expresiones en clave como «gallo» y «pollo». A cambio, presuntamente recibía sobornos y comisiones ilegales.
El esquema habría permitido realizar más de 100 apuestas en las plataformas DraftKings, FanDuel y ESPN BET, con ganancias de al menos 400,000 dólares.
Ortiz, de 27 años, enfrenta una acusación distinta: habría manipulado dos lanzamientos en partidos disputados en junio de 2025. La Fiscalía sostiene que mantenía deudas con una empresa que adelanta dinero a deportistas profesionales a cuenta de sus ingresos futuros.
Dos partidos de Ortiz encendieron las alertas
Las sospechas sobre el lanzador surgieron después de que las casas de apuestas detectaran movimientos inusuales de dinero alrededor de dos lanzamientos específicos.
El primero fue el pitcheo inicial de Ortiz en la parte baja de la segunda entrada del encuentro contra los Seattle Mariners, el 15 de junio de 2025. El segundo correspondió a su primer lanzamiento en la parte alta de la tercera entrada frente a los St. Louis Cardinals, el 27 de junio de ese año.
Según los datos presentados por el Gobierno, el volumen de apuestas asociado a esos dos eventos llegó a ser hasta 136 veces superior al promedio habitual de los apostadores involucrados.
A raíz del escándalo, las Grandes Ligas solicitaron a las plataformas establecer un límite máximo de 200 dólares para las apuestas sobre lanzamientos individuales y prohibir que estas se incluyeran en apuestas combinadas, conocidas como parlays.
Las defensas niegan las acusaciones
Los abogados de Clase sostienen que los lanzamientos señalados por la Fiscalía pudieron responder a decisiones legítimas de estrategia beisbolística y no a una conspiración para defraudar a las empresas de apuestas.
En documentos judiciales presentados en septiembre, argumentaron que un lanzamiento que termina fuera de la zona de strike no puede considerarse irregular de manera aislada, sin evaluar las circunstancias deportivas en las que se produjo.
En enero, la defensa también negó que el relevista participara en una conspiración. Según sus abogados, los mensajes intercambiados con allegados estaban relacionados con apuestas sobre peleas de gallos en República Dominicana, donde esa actividad es legal, mientras que las transferencias de dinero al país tenían como finalidad la compra y el cuidado de animales, incluido un caballo.
Los abogados de Ortiz, por su parte, calificaron de débil la acusación y aseguraron que el lanzador nunca se comunicó directamente con los apostadores señalados por el Gobierno. Sostienen que el expediente depende principalmente de declaraciones de dos apostadores que colaboran con las autoridades y de un conjunto limitado de apuestas realizadas por ellos y dos familiares.
La deuda fiscal de Clase no podrá utilizarse como prueba
Durante una audiencia, la Fiscalía señaló que Clase mantenía una deuda tributaria cercana a los 500,000 dólares con el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS), y presentó esa situación como un posible incentivo económico para aceptar sobornos.
La existencia de un gravamen fiscal federal registrado en mayo de 2026 en el condado de Maricopa, Arizona, fue corroborada por ESPN. El documento reflejaba una deuda de 588,919.60 dólares por impuestos correspondientes al período 2022-2024.
Sin embargo, la jueza Matsumoto determinó que esa información fiscal no podrá utilizarse como evidencia durante el juicio, pese a los argumentos de la Fiscalía sobre el supuesto móvil financiero. La defensa ha rechazado que las dificultades económicas expliquen las actuaciones atribuidas al jugador.
Coacusados y testigos del proceso
Robinson Vásquez Germosen y Luis Arismendy Paca Méndez, también dominicanos, figuran en el expediente por su presunta participación en la distribución de información privilegiada entre apostadores.
Paca Méndez, quien según la acusación habría vivido con Clase en su residencia de Ohio durante el período investigado, no será juzgado en este proceso de Brooklyn. Fue extraditado desde República Dominicana el 19 de octubre de 2026 y su situación judicial se tramita por separado, según informó un portavoz de la Fiscalía Federal para el Distrito Este de Nueva York.
Entre los posibles testigos figuran directivos de los Guardians, incluido su gerente general Mike Chernoff, además de entrenadores, receptores que trabajaron con los lanzadores y representantes de las Grandes Ligas y de DraftKings.
El proceso contará con un intérprete de español debido a que parte de las pruebas está compuesta por mensajes de texto, videos y notas de voz cuya traducción ha sido objeto de discusión durante las audiencias preliminares.
El abogado de Vásquez, Todd Spodek, defendió la inocencia de su representado y recordó que una acusación formal recoge la versión de los hechos presentada por el Gobierno, no una determinación de culpabilidad.
El escándalo y sus consecuencias para las Grandes Ligas
Clase y Ortiz fueron colocados bajo licencia administrativa remunerada por MLB en julio de 2025. Cuatro meses después fueron imputados formalmente.
El impacto del caso también alcanza sus carreras profesionales. Clase había acumulado más de 13 millones de dólares en ingresos durante sus siete temporadas en las Grandes Ligas y tenía proyectado percibir 6.4 millones en 2026. Ortiz, por su parte, recibió un salario de 782,600 dólares en 2025.
El juicio representa el primero de cinco procesos federales relacionados con apuestas y presunta manipulación deportiva que llega formalmente a la etapa de juicio en los últimos tres años.
La decisión de mantener el calendario acerca el caso a una resolución judicial que determinará si las acusaciones contra los lanzadores y sus presuntos colaboradores pueden sostenerse ante un jurado.







