MADRID.- Dos derrotas consecutivas ante rivales de primer nivel frenaron el prometedor inicio de temporada del Barcelona, que pasó de dominar sus primeros compromisos a sufrir frente al Paris Saint-Germain en la Liga de Campeones y al Real Madrid en el clásico español.
El equipo dirigido por Hansi Flick cayó 4-2 ante el PSG y posteriormente perdió 2-1 en casa frente al Madrid, una secuencia que puso de manifiesto las dificultades del conjunto catalán cuando enfrenta a los principales aspirantes de Europa.
El revés en el clásico también redujo su margen en La Liga. El Real Madrid quedó a tres puntos del Barcelona, mientras que el Atlético de Madrid se situó a dos, después de vencer 1-0 al Deportivo La Coruña el sábado.
La caída contrastó con el comienzo dominante del Barça, que había ganado sus primeros 11 partidos de la temporada con un balance de 48 goles a favor y 11 en contra. En 10 de esos encuentros anotó al menos tres tantos, una producción ofensiva que lo colocó entre los equipos más destacados del continente.
Sin embargo, la derrota frente al PSG ya había complicado su posición en la fase de liga de la Champions. Después de tres jornadas, el Barcelona ocupaba el octavo puesto, el último que daba acceso directo a los octavos de final según la clasificación de ese momento.
Una victoria ante el Madrid le habría permitido al conjunto azulgrana convertirse en el primero en ganar sus nueve primeros partidos de una campaña de La Liga, después de igualar el registro que el propio equipo blanco consiguió en la temporada 1968-1969.
Tras el clásico, Flick reconoció que su equipo no mostró el nivel necesario y descartó buscar excusas por el resultado.
«Hemos tenido dos derrotas esta semana y son demasiadas para mí», manifestó el entrenador, quien insistió en la necesidad de recuperar la frescura física y mental que había caracterizado al equipo durante las primeras semanas de competición.
El técnico también expresó preocupación por las lesiones. El defensor Xavi Espart tuvo que abandonar el encuentro durante la primera mitad, en una zaga que ya afrontaba las ausencias de Andreas Christensen, Jules Koundé y Eric García. Un error de Gerard Martín dentro del área contribuyó al primer gol madridista.
El rendimiento ofensivo tampoco alcanzó las expectativas. Lamine Yamal desperdició una oportunidad clara durante la primera mitad, mientras que Raphinha, máximo goleador del Barcelona, marcó el único tanto de su equipo.
Aunque el Barça mejoró tras el descanso y logró igualar el marcador, volvió a quedar expuesto durante un contragolpe del Madrid en los minutos finales. Kylian Mbappé fue decisivo con un doblete que inclinó el clásico a favor de los visitantes.
El centrocampista Pedri reconoció los problemas del conjunto catalán, al señalar que el equipo jugó con lentitud y perdió demasiados balones. A su juicio, esos errores resultaron costosos ante un rival capaz de aprovechar las oportunidades concedidas.
El calendario ofrece ahora al Barcelona dos compromisos en casa para intentar cambiar la dinámica: el sábado recibirá al Alavés en La Liga y la próxima semana se enfrentará al Aston Villa en la Champions.
La respuesta del equipo en esos encuentros estará marcada tanto por su capacidad para recuperar el ritmo colectivo como por la situación de una defensa afectada por varias bajas. Después de un comienzo que alimentó grandes expectativas, el Barcelona afronta una semana clave para recuperar estabilidad en ambas competiciones.
Crédito: AP








