El japonés Shohei Ohtani volvió a deslumbrar en las Grandes Ligas al liderar a los Dodgers de Los Ángeles hacia su segunda Serie Mundial consecutiva. Recuperado totalmente de la lesión en el codo que lo alejó del montículo el año pasado, Ohtani mostró su versatilidad al estilo de Babe Ruth, destacando tanto como lanzador como con el bate en la barrida 4-0 sobre los Cerveceros de Milwaukee.
En el cuarto partido, Ohtani conectó tres jonrones y ponchó a diez rivales en seis entradas, actuación que le valió ser elegido Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie de Campeonato. Con esta hazaña, se unió a una lista histórica que incluye figuras como Albert Pujols, Adrián Beltré y José Altuve, convirtiéndose en uno de los pocos peloteros en lograr tres cuadrangulares en un juego de postemporada.
Con apenas 31 años, Ohtani ha consolidado su estatus como una superestrella del béisbol moderno. Su contrato de diez años y 700 millones de dólares con los Dodgers —el más alto en la historia del deporte— parece justificarse con cada presentación. Ahora, el fenómeno japonés se enfoca en conquistar su segunda corona de Serie Mundial y seguir ampliando su legado en la MLB.








