El actor estadounidense Michael Madsen, reconocido por sus papeles en clásicos como Kill Bill y Reservoir Dogs, falleció este jueves a los 67 años. Según reportes preliminares, Madsen fue encontrado sin vida en su residencia de Malibú, California, tras sufrir un presunto paro cardíaco. Autoridades acudieron al lugar luego de una llamada de emergencia al 911 y confirmaron su deceso en la mañana.
Con una carrera que abarcó más de 300 producciones, Madsen fue una presencia constante en el cine independiente y una figura recurrente en las películas del director Quentin Tarantino. Su representante destacó que el actor se encontraba entusiasmado por nuevos proyectos que venía desarrollando, entre ellos Resurrection Road, Concessions y Cookbook for Southern Housewives.
Nacido en Chicago en 1957, Madsen debutó en el cine con War Games en 1983 y dejó huella en películas como Donnie Brasco y Thelma & Louise. Además de su trabajo en la pantalla, también fue poeta y publicó varios libros. Su legado como actor multifacético y figura de culto en Hollywood será recordado por generaciones de cinéfilos.








