Un estudio reciente publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) advierte sobre los riesgos asociados con fármacos populares para la pérdida de peso, como Ozempic y otros agonistas del GLP-1. Estos medicamentos se han vuelto cada vez más populares, pero se ha descubierto que aumentan el riesgo de problemas gastrointestinales graves, incluyendo la parálisis estomacal.
El estudio comparó la tasa de efectos secundarios graves de los agonistas del GLP-1 con otro fármaco utilizado para perder peso, la bupropión-naltrexona. Los resultados mostraron que los agonistas del GLP-1 estaban asociados con un riesgo cuatro veces mayor de parálisis estomacal, nueve veces mayor de pancreatitis y cuatro veces mayor de obstrucción intestinal.
Estas condiciones pueden llevar a hospitalizaciones y, en casos graves, a cirugías. El autor principal del estudio, Mohit Sodhi, advierte que, aunque estos efectos secundarios son raros, los pacientes que consideran usar estos fármacos para perder peso deben ser conscientes de estos riesgos.
El uso de agonistas del GLP-1, originalmente desarrollados para tratar la diabetes tipo 2, ha aumentado en popularidad como método para perder peso, incluso fuera de las indicaciones médicas. Sin embargo, el estudio señala que los ensayos clínicos utilizados para su aprobación involucraron a un número limitado de personas y un seguimiento corto, lo que hace que sea difícil detectar efectos adversos poco comunes.
Este estudio, el primero en su tipo a gran escala, destaca la importancia de que los pacientes accedan a estos fármacos solo a través de profesionales médicos de confianza y con un seguimiento continuo. El análisis incluyó a pacientes con antecedentes de obesidad, excluyendo a aquellos con diabetes u otros tratamientos antidiabéticos. La investigación subraya la necesidad de una cuidadosa consideración antes de recetar o utilizar estos medicamentos para la pérdida de peso.








