SANTO DOMINGO.- El conflicto por los derechos de explotación del catálogo musical de Omega “El Fuerte” podría escalar a nuevas acciones judiciales, luego de que el artista denunciara que Allegro Productions, Planet Records y sus representantes continúan comercializando sus canciones pese a una medida que, según afirma, ordena detener ese uso.
El intérprete, cuyo nombre es Antonio Piter de la Rosa, sostiene que la Primera Sala Civil del Distrito Nacional dispuso la suspensión inmediata de la explotación física y digital de sus obras mediante el Auto Civil núm. 034-2025-SADM-00028. La decisión contempla una penalidad de RD$1,000 por cada día de incumplimiento, bajo la figura jurídica conocida como astreinte.
La controversia se mantiene después de que las empresas demandadas intentaran dejar sin efecto la medida cautelar. De acuerdo con el artista, sus pretensiones fueron rechazadas mediante la Ordenanza Civil núm. 504-2026-SORD-1626, emitida en julio pasado.
“Intentaron levantar la medida ante los tribunales y el juez los rechazó. La orden está firme, por lo que no entendemos cómo siguen monetizando mi catálogo como si la decisión judicial no existiera”, expresó Omega al referirse a la continuidad de la explotación que denuncia.
Ante ese escenario, el equipo legal del cantante, encabezado por el abogado Wagner Rodríguez Mancebo, dirigió una advertencia a plataformas digitales, agregadoras y distribuidoras musicales, entre ellas YouTube y los servicios de streaming. La solicitud es que examinen cuidadosamente las reclamaciones relacionadas con los derechos de autor que reciban de las partes involucradas.
La defensa del artista también recopila evidencias de las canciones que presuntamente continúan siendo explotadas en contravención de la medida judicial. Con esos elementos, prevé proceder formalmente por supuesto desacato y solicitar la liquidación de las multas que se hayan acumulado.
El próximo paso dependerá de las actuaciones legales que emprenda la representación de Omega y de la evaluación judicial de las pruebas sobre el uso de su repertorio. Por ahora, las acusaciones sobre la comercialización de las obras corresponden a la versión del artista y su equipo legal.








