Las autoridades de protección civil mantienen bajo vigilancia varias demarcaciones del país debido al incremento de la actividad lluviosa asociado al paso de una onda tropical que continúa generando condiciones favorables para aguaceros y tormentas eléctricas en distintas regiones del territorio nacional.
Como medida preventiva, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) colocó en alerta verde a las provincias San Cristóbal, Azua, Peravia, Barahona y Santo Domingo, además del Distrito Nacional. La decisión busca reforzar el monitoreo ante posibles situaciones derivadas de las precipitaciones previstas para las próximas horas.
Los pronósticos meteorológicos indican que durante la tarde la humedad aportada por el sistema tropical interactuará con los efectos propios del calentamiento diurno, favoreciendo la formación de nublados acompañados de aguaceros dispersos, tronadas y ráfagas de viento aisladas. Estas condiciones podrían afectar comunidades del sureste, nordeste, la Cordillera Central, el valle del Cibao, el suroeste y zonas cercanas a la frontera.
Junto a la amenaza de lluvias, las autoridades también mantienen atención sobre las condiciones marítimas. En la costa Atlántica, especialmente desde Cabo Engaño, en La Altagracia, hasta Cabo Cabrón, en Samaná, se recomienda a operadores de embarcaciones pequeñas y medianas navegar con extrema precaución cerca del litoral debido al deterioro del oleaje.
En el litoral caribeño también se emitieron recomendaciones para la navegación, aunque con condiciones menos severas. Los organismos de emergencia exhortaron a pescadores, operadores turísticos y demás usuarios del mar a mantenerse atentos a los boletines oficiales mientras persistan las condiciones adversas.
Como parte de las medidas de prevención, el COE instó a la población a evitar cruzar ríos, arroyos y cañadas que presenten crecidas repentinas o altos volúmenes de agua. Asimismo, recomendó abstenerse de utilizar balnearios localizados en las provincias bajo alerta mientras continúe el riesgo asociado a las lluvias.
La activación de alertas forma parte de los protocolos habituales aplicados durante la temporada de ondas tropicales en el Caribe, período en el que los organismos de emergencia intensifican el seguimiento de fenómenos atmosféricos que puedan provocar inundaciones urbanas, deslizamientos de tierra o situaciones de riesgo para las comunidades vulnerables.








