SANTO DOMINGO.- Una parte de los clientes de servicios móviles individuales de Claro Dominicana quedó expuesta a raíz de un incidente de ciberseguridad que permitió el acceso no autorizado a datos personales, entre ellos números de teléfono, cédulas de identidad y detalles sobre el servicio contratado.
La compañía confirmó esta semana la ocurrencia del incidente, aunque no ha informado públicamente cuántos clientes fueron afectados ni ha difundido un listado general que permita comprobar de manera directa qué usuarios aparecen entre los registros comprometidos.
La información involucrada corresponde principalmente a clientes con líneas móviles individuales, tanto de modalidad prepago como pospago. En consecuencia, quienes tengan una línea registrada a su nombre mediante su cédula deben mantenerse atentos a posibles comunicaciones que utilicen información específica de su perfil.
Claro indicó que los datos expuestos, por sí solos, no permiten ingresar a cuentas bancarias, ejecutar transacciones financieras ni interceptar comunicaciones privadas. Sin embargo, la combinación de un número telefónico con información de identificación y características del plan puede ser utilizada para construir intentos de fraude más convincentes.
Uno de los principales riesgos es que terceros utilicen esos datos para hacerse pasar por representantes de la empresa, entidades financieras u otros servicios con los que el cliente tenga relación. Una llamada o mensaje que incluya el nombre completo, número de cédula o el plan telefónico exacto puede ser una señal de que la información está siendo utilizada de manera indebida.
También conviene prestar atención a mensajes de texto, correos electrónicos y llamadas provenientes de números desconocidos que soliciten códigos de verificación, contraseñas, datos bancarios o cualquier otra información adicional. La exposición de ciertos datos personales no significa que el atacante disponga automáticamente de las credenciales necesarias para acceder a otras cuentas.
La ausencia de una lista pública de afectados hace que la vigilancia individual cobre especial importancia. Los usuarios pueden mantenerse atentos a las comunicaciones oficiales de Claro y verificar cualquier aviso directamente a través de sus canales institucionales, en lugar de utilizar enlaces recibidos mediante mensajes sospechosos.
Las llamadas inesperadas merecen especial cuidado cuando la persona que contacta demuestra conocer datos concretos del cliente y utiliza esa información para generar confianza o presionarlo a realizar alguna acción. Que un interlocutor conozca datos reales no constituye una prueba de que sea un representante legítimo de la compañía.
Ante cualquier intento de obtener claves, códigos enviados por SMS, información bancaria o acceso a dispositivos, lo recomendable es no proporcionar los datos y comprobar la situación directamente con la entidad correspondiente mediante sus canales oficiales.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa el valor de la información personal en los esquemas actuales de fraude digital: datos que por separado pueden parecer insuficientes para acceder a una cuenta pueden convertirse en herramientas útiles para engañar a una persona cuando son combinados con otras fuentes.



