Santo Domingo.– La expansión de las redes de fibra óptica, las nuevas generaciones de telefonía móvil, los cables submarinos y los centros de datos han dejado atrás buena parte del escenario tecnológico bajo el cual fue concebida la legislación dominicana de telecomunicaciones. Ante ese cambio, el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) presentó una propuesta para sustituir el actual marco regulatorio por uno diseñado para las necesidades digitales de las próximas décadas.
Uno de los cambios centrales planteados es la creación de una concesión única que simplifique el régimen de habilitaciones para los operadores, junto con una ventanilla única electrónica destinada a agilizar los procedimientos relacionados con el despliegue de infraestructura. La iniciativa también contempla mecanismos para facilitar la compartición de redes y mejorar la administración del espectro radioeléctrico.
El proyecto, denominado Ley General de Telecomunicaciones, Infraestructura Digital y Conectividad, toma como punto de partida los avances alcanzados con la Ley 153-98, pero propone ampliar y actualizar las herramientas regulatorias frente a una industria en la que las redes tradicionales conviven ahora con infraestructura satelital, cables submarinos, fibra de alta capacidad y grandes centros de procesamiento de datos.
Durante la presentación, Fausto Rosario Adames, miembro del Consejo Directivo del Indotel, explicó que el alcance de la futura legislación estaría delimitado a las redes, servicios, infraestructuras y recursos vinculados funcionalmente con las telecomunicaciones. La propuesta excluye de ese ámbito los contenidos, el comercio electrónico y las plataformas digitales que no tengan una relación funcional con el sector, con el propósito de evitar una expansión innecesaria de las competencias regulatorias.
Para los usuarios, el nuevo marco incorporaría garantías relacionadas con la calidad y continuidad de los servicios, información más clara, facturación transparente, portabilidad numérica, accesibilidad para personas con discapacidad y mecanismos para presentar y tramitar reclamaciones. El proyecto busca así que la modernización regulatoria no se limite a facilitar las operaciones de las empresas, sino que también establezca mayores estándares en la relación con los consumidores.
Otro componente de la propuesta está relacionado con la seguridad de las redes. El texto contempla un régimen sectorial de ciberseguridad dirigido a reforzar la integridad, continuidad y capacidad de recuperación de las infraestructuras digitales que resultan esenciales para el funcionamiento de los servicios de telecomunicaciones.
La iniciativa todavía no constituye una reforma legislativa definitiva. El Indotel informó que el anteproyecto fue remitido a la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo y que antes de su eventual presentación al Congreso Nacional se desarrollará un proceso de consultas con operadores, usuarios, universidades, especialistas, emprendedores y organizaciones de la sociedad civil.
La intención, según Rosario Adames, es que el proyecto llegue al Poder Legislativo después de incorporar las observaciones surgidas de ese intercambio y con capacidad para responder a la evolución tecnológica de los próximos años. El funcionario sostuvo que el objetivo final es establecer las condiciones regulatorias para una República Dominicana con mayor conectividad, inclusión, innovación y competitividad.
La presentación reunió a representantes de empresas y organizaciones vinculadas al sector, además de funcionarios del Indotel y los abogados Nassef Perdomo y José Luis Taveras, responsables de la redacción del anteproyecto. El proceso que ahora comienza determinará cuáles de estas propuestas se mantienen y cómo quedará finalmente estructurada la regulación de las telecomunicaciones y la infraestructura digital del país.








