Cher cumple este miércoles 80 años consolidada como una de las figuras más influyentes de la cultura pop, con una carrera marcada por la reinvención, la independencia artística y una vigencia poco común en la industria del entretenimiento.
Nacida como Cherilyn Sarkisian en El Centro, California, la artista desafió desde temprano la idea de que las mujeres tenían un tiempo limitado en los escenarios. Su trayectoria, iniciada en los años 60 junto a Sonny Bono, la llevó de fenómeno musical y televisivo a convertirse en una estrella global por cuenta propia.
Junto a Bono alcanzó fama internacional con temas como “I Got You Babe”, pero fue en solitario cuando demostró la amplitud de su talento. Canciones como “Gypsys, Tramps & Thieves”, “If I Could Turn Back Time” y “Believe” marcaron distintas etapas de una carrera que ha cruzado generaciones.
Además de la música, Cher también dejó huella en el cine. En los años 80 consolidó su faceta actoral con películas como “Silkwood” y “Mask”, hasta alcanzar el Óscar a mejor actriz por “Moonstruck” en 1988.
Su éxito “Believe” se convirtió en uno de los grandes himnos de la cultura pop y reafirmó su capacidad para adaptarse a nuevos sonidos, públicos y momentos de la industria.
Sin embargo, en medio de esta celebración, la artista atraviesa una situación personal compleja vinculada a su hijo menor, Elijah Blue Allman, por quien solicitó tutela legal debido a sus problemas de salud mental y adicciones.
Aun así, Cher continúa siendo símbolo de fortaleza, estilo y permanencia. Su legado sigue creciendo, no solo por sus logros musicales y cinematográficos, sino por haber construido una carrera en la que cada etapa parece abrir paso a una nueva versión de sí misma.








