La provincia de Montecristi amaneció este martes sumida en una profunda tristeza, marcada por el silencio y el luto que se respira en cada calle, tras la confirmación de la muerte de Nelsy Cruz, gobernadora provincial, una de las víctimas del derrumbe del techo de la discoteca Jet Set en Santo Domingo.
Desde tempranas horas, decenas de ciudadanos han acudido a la sede de la Gobernación para acompañar a la familia Cruz y ofrecer sus condolencias. El expelotero de Grandes Ligas, Nelson Cruz, hermano de la funcionaria fallecida, se encuentra en su ciudad natal, recibiendo las muestras de afecto de un pueblo que se ha unido para despedir a una de sus figuras más queridas.
Nelsy Cruz, quien fue designada como representante del Poder Ejecutivo en 2020, era ampliamente reconocida por su trabajo comunitario y su cercanía con los habitantes de Montecristi. Su repentina partida ha dejado un vacío que será difícil de llenar.
Continúa la búsqueda en Jet Set
Mientras tanto, las labores de rescate no se detienen en Santo Domingo. A más de 24 horas del colapso, equipos especializados de República Dominicana y Puerto Rico trabajan incansablemente en la remoción de escombros y en la búsqueda de posibles sobrevivientes.
El teniente coronel Joel Figueroa, del Cuerpo de Bomberos de Puerto Rico, explicó que se están utilizando tecnologías avanzadas como sensores acústicos y sonares para detectar vibraciones, sonidos e incluso respiraciones mínimas bajo los restos de la edificación.
“Por el momento solo hemos logrado detectar señales de una persona con vida, pero seguimos trabajando con esperanza”, declaró Figueroa. Aseguró que la probabilidad de encontrar sobrevivientes pasadas las 24 horas depende de varios factores, incluyendo el estado físico de las víctimas y el tipo de trauma sufrido.
“Hay casos en los que personas han resistido ocho horas… incluso hasta ocho días. Cada situación es distinta y seguimos luchando por cada vida”, añadió.
Las brigadas continúan movilizadas, mientras familiares y amigos de las víctimas mantienen la fe, aferrados a la esperanza de que aún puedan encontrarse personas con vida entre los escombros del icónico centro de entretenimiento capitalino.








