SANTO DOMINGO.- El Ministerio de Defensa reconoce que todavía no ha podido establecer cómo llegaron a Haití municiones calibre .50 de antigua fabricación relacionadas con material dominicano, mientras mantiene las investigaciones para determinar su trazabilidad y esclarecer posibles responsabilidades. La institución aseguró que ha respondido a los requerimientos de un Grupo de Expertos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y defendió los mecanismos de control de las Fuerzas Armadas.
En una declaración pública, el organismo explicó que canaliza la comunicación con los expertos internacionales mediante el Ministerio de Relaciones Exteriores y que ha suministrado información sobre la adquisición, distribución y supervisión de municiones, así como acerca de las investigaciones realizadas ante posibles irregularidades.
Como antecedente concreto de esas actuaciones, Defensa citó la detención, en diciembre de 2025, de un segundo teniente del Ejército de República Dominicana y un ciudadano haitiano en la sección La Tinaja, provincia San Juan. Ambos transportaban irregularmente 1,516 cartuchos de distintos calibres en una motocicleta.
El oficial fue sometido a la justicia por presuntas violaciones de las disposiciones legales vigentes y permanece bajo prisión preventiva, mientras el caso sigue su curso ante los tribunales competentes. El ministerio señaló que comunicó oportunamente esta actuación por los canales oficiales, como parte de la colaboración con organismos internacionales.
Respecto a las municiones calibre .50 mencionadas en las informaciones vinculadas al informe de la ONU, la institución indicó que su antigüedad y los cambios históricos, administrativos e institucionales ocurridos desde su fabricación han impedido establecer, hasta el momento, las circunstancias específicas de su llegada a territorio haitiano. Las pesquisas continúan para reconstruir su recorrido e identificar cualquier eventual responsabilidad.
Defensa también advirtió que encontrar en Haití municiones cuyos calibres, marcas o características coincidan con materiales adquiridos legalmente por República Dominicana no demuestra, por sí solo, que las Fuerzas Armadas hayan autorizado su transferencia. La institución sostuvo que cualquier atribución de responsabilidad requiere investigaciones que permitan establecer los hechos.
Como parte de sus mecanismos de supervisión, las Fuerzas Armadas disponen de procedimientos para registrar, identificar y controlar las municiones, los cuales, según el ministerio, se revisan y fortalecen de manera continua. La declaración destacó que el propio informe del Grupo de Expertos reconoce como buena práctica el marcado de las municiones utilizadas por las fuerzas militares dominicanas, debido a su utilidad para la identificación y la investigación de posibles desvíos.
El organismo reiteró que mantiene una política de tolerancia cero ante conductas que infrinjan las leyes, los reglamentos militares o los principios éticos de la institución. Cualquier integrante involucrado en actividades ilícitas deberá responder ante las autoridades competentes, sin importar su rango, bajo las garantías de presunción de inocencia y debido proceso.
La posición oficial combina la defensa de los controles institucionales con el reconocimiento de una cuestión aún sin resolver: el origen del recorrido de las municiones antiguas encontradas en Haití. El Ministerio de Defensa afirmó que continuará cooperando con las instancias nacionales e internacionales y reforzando la supervisión del material bélico para esclarecer las circunstancias y determinar si existen responsabilidades.








