PUERTO PRÍNCIPE.- La embajada de Estados Unidos en Haití pidió a sus ciudadanos evitar el sector de Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets, luego de una emboscada contra un vehículo que transportaba a cuatro militares salvadoreños asignados a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), cuyo paradero continuaba sin conocerse más de 24 horas después del ataque.
La alerta advierte sobre enfrentamientos intensos entre pandillas y fuerzas de seguridad en los alrededores, así como la posibilidad de que varias carreteras estén bloqueadas o resulten intransitables. La sede diplomática recomendó extremar las precauciones y mantenerse fuera de la zona afectada, situada a unos 12 kilómetros de Puerto Príncipe.
El ataque ocurrió el domingo contra un vehículo blindado en el que viajaban los cuatro salvadoreños. La información disponible indica que el incidente provocó un intercambio de disparos y que integrantes de la GSF respondieron con apoyo de helicópteros.
El Gobierno de El Salvador confirmó que los cuatro militares, descritos como aerotécnicos, están desaparecidos. Otros miembros salvadoreños de la Fuerza de Tarea Libertad II continúan trabajando junto al mando de la GSF y fuerzas internacionales para establecer contacto y determinar dónde se encuentran.
Hasta el lunes, ni el Gobierno haitiano, encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, ni la GSF habían ofrecido información pública que aclarara el destino de los militares. La fuerza internacional había informado del ataque, atribuido presuntamente a integrantes de las bandas armadas que controlan amplias zonas de la capital, pero no se había pronunciado sobre la desaparición.
La seguridad sigue bajo presión
La situación fue abordada durante una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York. El representante especial de la ONU para Haití, Carlos Ruiz Massieu, advirtió que las pandillas continúan desafiando la autoridad estatal y ejerciendo violencia contra la población.
Por su parte, Jack Christofides, representante especial de la GSF, señaló que recuperar el control de una zona no basta si los avances no pueden mantenerse. Indicó que la prueba decisiva consiste en consolidar los resultados de seguridad para evitar que las bandas vuelvan a dominar los territorios intervenidos.
La GSF fue creada hace un año por el Consejo de Seguridad de la ONU para combatir a los grupos armados y contribuir a la estabilización de Haití. Su mandato fue renovado por seis meses el pasado 29 de septiembre.
Incertidumbre sobre las elecciones
La crisis de seguridad también genera dudas sobre la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas haitianas, aplazadas en varias ocasiones durante los últimos años. Los comicios estaban previstos para el 13 de diciembre, pero su realización en esa fecha permanece en incertidumbre después de que el Consejo Electoral Provisional aplazara la campaña y anunciara que publicaría un nuevo calendario.
Ante ese escenario, Naciones Unidas pidió establecer fechas electorales realistas, sustentadas en una evaluación de las condiciones necesarias para llevar a cabo el proceso. La organización advirtió que fijar nuevas jornadas sin comprobar su viabilidad podría debilitar aún más la confianza ciudadana y la credibilidad de las instituciones.
La violencia de las pandillas ha causado miles de muertes y desplazado a cerca de 1.5 millones de personas en Haití, de acuerdo con los datos citados en el contexto de la sesión de la ONU. La desaparición de los cuatro militares añade otra preocupación a una crisis que combina inseguridad, desplazamiento de población e incertidumbre política.
Crédito: EFE





