SANTO DOMINGO.- La posibilidad de incorporar la energía nuclear a la generación eléctrica comienza a ocupar un espacio dentro de las alternativas que República Dominicana contempla para acompañar sus expectativas de expansión económica durante los próximos años.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, sostuvo que el país necesitará ampliar y diversificar sus fuentes de generación para respaldar la meta gubernamental de duplicar el tamaño de la economía en los próximos 15 años. A su juicio, ese crecimiento demanda fuentes energéticas seguras y confiables.
La discusión se desarrolló durante el Taller regional sobre la implementación y presentación de informes en virtud del Protocolo Adicional, encuentro que reunió delegaciones de distintos países de América Latina para intercambiar experiencias sobre controles y salvaguardias nucleares.
Más que centrarse exclusivamente en la producción eléctrica, el encuentro abordó el desarrollo de capacidades técnicas para el uso de la tecnología nuclear con fines pacíficos. En ese contexto, República Dominicana busca fortalecer los conocimientos necesarios para evaluar sus posibles aplicaciones y establecer mecanismos de coordinación entre las instituciones involucradas.
La embajadora de Estados Unidos, Leah Francis Campos, afirmó que Washington mantiene el interés de ampliar sus asociaciones civiles en materia nuclear con países aliados y destacó el desarrollo de tecnologías orientadas a la seguridad, la protección física y la no proliferación.
Ese respaldo internacional se vincula con uno de los principales componentes del taller: la aplicación de las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), mecanismos destinados a verificar que los materiales y actividades nucleares sean utilizados exclusivamente con propósitos pacíficos.
Para el viceministro de Energía Nuclear, Gaddis Corporán, la actividad permitió poner en común experiencias, buenas prácticas y dificultades enfrentadas por los países participantes. También consideró que el intercambio contribuye a elevar las capacidades técnicas y a crear esquemas de cooperación institucional que puedan mantenerse en el tiempo.
La participación dominicana en este tipo de espacios adquiere relevancia a medida que el país explora alternativas para atender una demanda energética asociada al crecimiento económico. La eventual utilización de tecnología nuclear requeriría, además de capacidad de generación, estructuras sólidas de regulación, supervisión y seguridad.
Laura Fresco, del Departamento de Energía de Estados Unidos, valoró el papel de República Dominicana en la promoción regional de las salvaguardias del OIEA y resaltó la colaboración entre los países latinoamericanos para fortalecer su aplicación.
El Protocolo Adicional complementa los acuerdos de salvaguardias y otorga al OIEA mayores herramientas para verificar información relacionada con materiales y actividades nucleares. Durante el taller, las delegaciones analizaron precisamente la forma de implementar estas obligaciones y presentar los informes correspondientes al organismo internacional.
El evento concluyó con la entrega de certificados a los representantes participantes y con el compromiso de mantener la cooperación en torno al conocimiento y aprovechamiento de los usos pacíficos de la tecnología nuclear, un campo que República Dominicana empieza a considerar también dentro de su planificación energética de largo plazo.








