La celebración por la clasificación de la selección mexicana a los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 se vio empañada por una tragedia en Ciudad de México, donde tres personas fallecieron por asfixia durante las concentraciones masivas que siguieron al triunfo del combinado nacional sobre Ecuador.
El Gobierno de la Ciudad de México confirmó que las víctimas son dos mujeres, de 19 y 48 años, y un hombre de 44 años. Las autoridades sanitarias precisaron que los tres decesos ocurrieron pese a los esfuerzos realizados por los equipos de emergencia, que aplicaron maniobras de reanimación antes de trasladar a los afectados a centros hospitalarios.
Uno de los incidentes ocurrió en la intersección de las calles Hamburgo y Lancaster, en la colonia Juárez, donde socorristas localizaron inconscientes a un hombre y una joven. Médicos, bomberos, personal de Protección Civil, funcionarios del Gobierno capitalino y agentes policiales participaron en el operativo de asistencia. A pesar de recibir atención especializada, ambos fallecieron posteriormente. Un tercer caso se registró en la calle Berna, en la misma colonia, donde una mujer de 48 años fue encontrada sin conocimiento y murió más tarde en un hospital tras confirmarse la misma causa.
Tras conocerse el balance oficial, la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, expresó sus condolencias a las familias afectadas y aseguró que la administración capitalina mantiene contacto con los allegados de las víctimas para brindarles acompañamiento y apoyo durante este proceso. Asimismo, hizo un llamado a que las celebraciones públicas se desarrollen con responsabilidad, cuidado y solidaridad.
Las autoridades estimaron que cerca de un millón de personas se reunieron la noche del martes en los alrededores del Ángel de la Independencia para festejar la victoria 2-0 de México sobre Ecuador, resultado que aseguró el pase del conjunto anfitrión a la siguiente fase del torneo que organizan conjuntamente México, Estados Unidos y Canadá. La magnitud de la concentración volvió a poner de relieve los desafíos que representan los eventos multitudinarios para los servicios de emergencia y la seguridad pública.








