La hidroponía emerge como una alternativa accesible para el cultivo de alimentos en diversos espacios, desde patios hasta techos de casas, ofreciendo la posibilidad de cultivar hortalizas y frutas de manera eficiente y sostenible. Víctor Solano, especialista en hidroponía y miembro de la Fundación Bosque Sagrado RD, destaca la importancia de esta técnica, especialmente en momentos de escasez.
Para iniciar un cultivo hidropónico, es esencial contar con un espacio que reciba al menos seis horas de luz solar diarias. Los materiales necesarios incluyen cajas de madera o envases plásticos, sustratos como cascarillas de arroz y virutas de carbón vegetal, semillas, regaderas y nutrientes naturales provenientes de lombricultura o cáscaras de alimentos. La fundación ofrece capacitación y asistencia técnica, cubriendo desde la preparación de sustratos hasta la cosecha.
El cultivo hidropónico no solo representa un ahorro para las familias, sino que también promueve la sostenibilidad al utilizar materiales reciclados. La mezcla de sustrato y virutas de carbón vegetal proporciona un ambiente propicio para el crecimiento de las plantas. Además, los fertilizantes caseros, obtenidos a partir de desechos orgánicos, enriquecen el sustrato y fomentan un cultivo más saludable.
Los técnicos de la Fundación Bosque Sagrado RD se desplazan a diferentes comunidades del país, brindando apoyo a programas educativos con huertos escolares y ofreciendo charlas y cursos de capacitación. La hidroponía se posiciona como una opción ideal para huertos caseros y escolares, destacando su papel en la promoción de prácticas agrícolas innovadoras y sostenibles.








